martes, 27 de diciembre de 2011

Memorias de la pelota cubana

BATEANDO CON FRESCURA
La Habana, Cuba (Edgar González Ramírez / www.cronistasdebeisbol.com) Desde el arribo al aeropuerto internacional José Martí de La Habana se pueden apreciar diversos contrastes; desde aquellos hermanos cubanos que esperan con ansia la llegada de un avión de Cubana de Aviación con diversos artículos mandados por sus familiares avecindados en México y que son transportados como acto de solidaridad por los turistas, hasta personajes que lograron obtener pasaporte azul y retornan a casa para ser recibidos por los seres que dejaron hace tiempo por conseguir un sueño.
Comida, electrodomésticos, perfumes, jabones, desodorantes y hasta llantas para bicicleta que en aquella isla suelen ser muy costosas desfilan sin cesar por la banda de equipaje hasta ser tomadas por unas manos ansiosas acompañadas de un rostro entusiasta. Una vez pasado el protocolo migratorio y salir a la calle para ser trasladados a otras ciudades encontré una reunión de taxistas que acaloradamente discutían teniendo en mano un cigarrillo criollo, situación que no pasé por alto y discretamente me acerqué a escuchar el punto del dilema; quizá era por tener más pasajeros, por ganar algunos CUC (una de las dos monedas usadas en Cuba equivalentes a 16 pesos mexicanos), pero finalmente la sorpresa fue grande al notar que la discusión era producto del partido que disputaron hacía unas horas los Leones de Industriales y los Elefantes de Cienfuegos en el Estadio Latinoamericano; un parque de pelota que tiene 65 años de existencia y una capacidad para más de 50,000 fanáticos. Lo interesante del asunto fue que aquellos conductores de máquinas (así son llamados los automóviles) eran grandes conocedores que recitaron una lista impresionante de jugadores con números precisos en sus estadísticas; además, sabían al pie de la letra el calendario de sus equipos y como fondo se escuchaba proveniente de uno de los automotores una estación llamada “Radio Reloj” donde se enlazaban con diversos locutores de Pinar del Río, Villa Clara, Camagüey, Las Tunas y Santiago de Cuba para conocer lo que ocurría en cada uno de los parques; eran las 13:30 horas de aquella tarde un tanto nublada en la capital pero ardiente en la pasión de sus habitantes.
Minutos más tarde me encontré en un autobús contactado por una agencia de viajes que nos condujo al verdadero paraíso llamado Varadero, sitio pequeño en la provincia de Matanzas colindante con Mayabeque, Cienfuegos y Villa Clara, poseedor de hermosas playas y gente con gran carisma; en el trayecto, un guía de nombre Nabor habló por varios minutos en un trayecto de 3 horas sobre costumbres, tradiciones, edificios, programas de gobierno, sitios de interés y no dejó pasar la oportunidad para hacer referencia a su gran pasión: El mundo de la pelota caliente. “Soy Santiaguero y feliz por pasearme en Guamá, Alto Cedro y Santiago pero lo que más disfruto es ver a mi equipo en la pelota, son los mejores y me dieron la alegría de verlos ganar tres campeonatos seguidos de 1998 a 2001, ¡es un deleite ver a mis avispas!” afirmaba con gran emoción y ganas de regresar a su provincia que estaba del otro lado de la isla.
Con el arribo a Varadero y tras una larga travesía que duró cerca de 14 horas desde la salida de la capital poblana se observan cientos de viajeros provenientes de la unión europea y del país de la hoja de maple, mientras que los habitantes de aquel sitio se ocupan de atender al turismo, vender artesanías y ofrecer recorridos en calandrias.
Cuando cae el sol es buen momento para tomar un delicioso café preparado en el hotel y ser atendidos por un matancero muy amigable en cuyo televisor tenía sintonizado un partido donde jugaban Los Tigres de Ciego de Ávila y los Perros de Holguín; cotejo que el dependiente miraba con gran atención y en el cierre de las entradas tomaba su guitarra para entonar canciones de Silvio Rodríguez, Pablo Milanés y Frank Delgado; situación que de inmediato llamó mi atención y al entablar conversación los temas beisboleros salieron por doquier, y más asombro al escuchar que conocía mucho de la pelota mexicana e incluso estuvo en Culiacán viendo a los tomateros y en otra ocasión en Florida apreciando un duelo de los Marlines; ¿ya pueden salir de la isla?, fue la interrogante que salió de mi mente y la respuesta fue interesante “desde que Raúl Castro está en la presidencia la apertura ha sido mucho mayor y ahora los cubanos podemos tramitar nuestro pasaporte para poder viajar, solamente que no todos pueden porque tienen familias que mantener y eso es muy caro” Un ciudadano de aquel país gana en pesos cubanos y los trámites burocráticos y casi todo se paga en CUC, para lo cual deben juntar 25 pesos de moneda nacional para tener en su poder un CUC y si tomamos en cuenta que en promedio ganan entre 300 y 400 pesos mexicanos al mes al hacer la conversión la situación se torna más compleja, pero esa y otras historias las comentaremos en nuestra próxima entrega.
Saludos amigo lector!
Dato curioso: El 9 de mayo de 1871, Esteban Bellán debutó con los Troy Haymakers en la National Association de los Estados Unidos. Desde entonces, cientos de cubanos han actuado en el mejor béisbol del mundo. Hoy, y a pesar de todas las circunstancias en contra, la tradición continúa.

“La gratitud, como ciertas flores, no se da en la altura y mejor reverdece en la tierra buena de los humildes”
José Martí

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